Las hojas de una Phalaenopsis normalmente deben sentirse firmes y tener cierta tensión.
Cuando comienzan a ponerse blandas, arrugadas o caídas, la planta nos está mostrando que algo está afectando su capacidad para mantenerse hidratada.
Pero cuidado: esto no significa automáticamente que necesite más agua.
1. Puede tener problemas en las raíces
Las raíces son las encargadas de absorber agua.
Si muchas están podridas, secas o dañadas, la planta puede tener dificultades para hidratar sus hojas aunque el sustrato esté húmedo.
Por eso, antes de aumentar el riego, revisa el estado de las raíces.
2. Puede estar recibiendo demasiada agua
Este es uno de los errores más frecuentes.
Regar constantemente puede provocar que las raíces se deterioren. Y cuando las raíces dejan de funcionar correctamente, las hojas pueden comenzar a perder firmeza.
En este caso, agregar todavía más agua puede empeorar el problema.
3. También puede necesitar agua
Si el sustrato está completamente seco y las raíces están sanas, las hojas blandas pueden ser una señal de deshidratación.
Observa la planta completa antes de decidir qué hacer.
Si quieres aprender a reconocer cuándo realmente necesita agua, puedes leer:
¿Cómo saber cuándo regar una orquídea?
¿Qué debo revisar?
Antes de hacer cualquier cambio, observa:
¿Las raíces están firmes o blandas?
¿El sustrato permanece mojado durante muchos días?
¿Las hojas están arrugadas?
¿La planta tiene raíces suficientes?
¿Existe algún signo de pudrición?
No intentes solucionar el problema solamente pulverizando agua sobre las hojas. Hay que encontrar la causa.
Si quieres aprender a identificar el estado de las raíces, continúa con:
¿Cómo saber si las raíces de mi orquídea están sanas?
Una hoja blanda es una señal para observar, no una razón para entrar en pánico.
Primero identifica el problema. Después corrige el cuidado.
Cplanta. Aprende a entender tu orquídea.
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