No toda el agua tiene exactamente la misma composición. Dependiendo de su origen, puede contener diferentes cantidades de minerales y sales.
Por eso, además de saber cuándo y cómo regar una orquídea, también conviene prestar atención al agua que utilizas.
¿Cuál es una buena opción?
Para una Phalaenopsis, el agua debe ser adecuada para el riego y no contener una concentración excesiva de sales o minerales.
Entre las opciones que pueden utilizarse están:
Agua de lluvia limpia y recolectada correctamente.
Agua filtrada, dependiendo del sistema de filtración.
Agua potable reposada almenos 24 horas.
No significa que tengas que comprar un tipo especial de agua para tu orquídea.
Lo importante es conocer las características del agua que tienes disponible.
¿Qué pasa si el agua tiene muchos minerales?
Cuando el agua contiene una cantidad elevada de minerales, algunas sales pueden acumularse progresivamente en el sustrato.
Esto puede ser especialmente relevante cuando se fertiliza con frecuencia.
Por eso, si notas depósitos blanquecinos alrededor de la maceta o sobre el sustrato, conviene revisar la calidad del agua y la forma en que estás fertilizando.
¿El agua embotellada siempre es mejor?
No necesariamente.
“Embotellada” no significa automáticamente que sea la mejor opción para una orquídea.
Lo importante es conocer su composición. Algunas aguas minerales contienen cantidades importantes de minerales y no necesariamente son la opción más conveniente para un uso continuo.
¿Y puedo utilizar agua del grifo?
En muchos casos sí.
El agua del grifo puede utilizarse para regar orquídeas, pero depende de la calidad del agua de tu zona.
Si quieres saber cuándo puede ser adecuada y qué debes observar antes de utilizarla:
¿Se puede regar una orquídea con agua del grifo?
Cplanta. Aprende a entender tu orquídea.

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